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El regante es el mejor testigo de un cambio climático que ya nadie niega, y quien debe adecuar su actividad a este fenómeno si desea garantizar la rentabilidad.

La tecnología tiene un papel fundamental para sacar el máximo partido a cada gota de agua. También a cada kilovatio empleado para bombearla y llevarla hasta la planta. De ahí que Irconsa dirija buena parte de su trabajo al monitoreo y automatización de cultivos, que es donde tiene lugar la verdadera revolución de la agricultura.

Ya no basta con la experiencia y la intuición del agricultor. Ni siquiera con las imágenes que nos puede facilitar un satélite. Fernando Sánchez, de Irconsa, destaca la importancia de monitorizar los suelos que forman parte de la explotación. Se trata de realizar un ‘mapeo’ de todas las fincas por medio de pequeñas catas, de modo que se conocerán a la perfección las características de cada capa de suelo y su profundidad.

Ese mapa será complementario de la información que nos llegue vía satélite, a la que debemos añadir los datos de los que dispongamos sobre el momento concreto del suelo gracias a las sondas instaladas en él. También consideraremos la información climática de la zona e incluso las necesidades del cultivo que detectamos gracias a la tecnología.

A partir de ahí, el software de Irconsa permite obtener una radiografía completa en la pantalla del teléfono y tomar la decisión más adecuada. A través de esa misma App el agricultor o el técnico darán al sistema las órdenes correspondientes, al margen del lugar en el que se encuentren.

El siguiente paso será dejar que la decisión descanse en el propio sistema gracias a la inteligencia artificial, algo que será posible cuando el sistema cuente con la suficiente experiencia y haya tenido la oportunidad de aprender.

El sistema instalado por Irconsa es el que adoptan las grandes explotaciones y las más profesionalizadas. También las fincas gestionadas por las grandes empresas de servicios. “Pero a medio plazo se generalizará este modo de trabajar y lo adoptará cualquier agricultor que saque adelante producciones de elevado valor”, destaca el responsable de Irconsa.