Las últimas lluvias son una gran noticia, tanto para el secano como para el regadío

Las lluvias de esta primavera son una gran noticia para el campo, tanto para los cultivos de secano como de regadío. Si nada se tuerce podemos estar ante una gran cosecha de cereal y ante buenas producciones en cultivos como la patata, la remolacha o el maíz, con unas siembras interrumpidas por el agua, pero que se verán beneficiados por un año que parece tener un comportamiento ‘normal’.

La crisis sanitaria provocada por el nuevo coronavirus no ha detenido los trabajos en el campo. Tampoco en una compañía como Irconsa, que durante estas semanas ha seguido diseñando proyectos, instalando sistemas de riego y atendiendo las consultas de sus clientes.

Todo ello con la tranquilidad que da comprobar que el agua caída ha servido para volver a llenar los embalses y para que se recarguen los acuíferos, como señala Fernando Sánchez, responsable de Irconsa, quien destaca que los efectos de la lluvia son diferentes en función del cultivo de que se trate, pero también del tipo de suelo.

En algunas zonas, como en el entorno de Íscar, muy pronto habrá que regar cultivos como la zanahoria, puesto que al tratarse de suelos muy ligeros la ausencia de humedad en la superficie puede formar una costra en la tierra que dificulte el desarrollo de la planta.

En cuanto al viñedo, algunos de los viticultores que disponen de riego de apoyo podrán aportar agua cuando la planta lo demande, en torno al mes de junio. Todo dependerá del suelo en el que se encuentre la viña, según Sánchez, teniendo en cuenta que tradicionalmente se plantaba allí donde existía una capa arcillosa que retuviera el agua.

“Hoy ya no es tan necesario tener eso en cuenta porque el viticultor cuenta con la posibilidad del riego, con múltiples ventajas tanto para la planta como para la obtención de uva de calidad”, apunta el responsable de Irconsa.

Publicado en Actualidad.